Una buena oportunidad para aprovechar el tiempo, ahora que para algunos afortunados llega el horario intensivo: cursos de verano en Elisava en áreas de diseño gráfico, comunicación, tendencias y moda. Hay quince en total. Programas de formación abierta y para todos los gustos. O sea, sin excusa.
Esta semana me he preguntado porqué algunos de mis clientes consiguen que no me despegue de sus proyectos, que todo el equipo trabaje con ilusión y que ofrezcamos nuestras mejores ideas en un tiempo récord con una sonrisa.
Hoy me he planteado seriamente porqué determinados directores/as de comunicación son capaces de obtener el 150% de sus agencias mientras que esos mismos equipos parecen no acertar en otras ocasiones. Porqué unos consiguen tanto rendimiento de sus fees y crean ese clima de confianza en el que las mejores ideas despegan mientras que otros entierran cualquier posibilidad de que alguna cosa salga bien.
Aquí están mis
reflexiones abiertas. Reglas simples que he constatado entre los mejores Dircoms
para los que he tenido el gusto de trabajar y cómo reconocer a los malos:
1.-El talento
fluye en un entorno de respeto, de buen humor, de confianza. El Dircom malo
piensa que la amenaza, el tono agresivo y la presión constante es un estímulo.
2.-El talento
nunca vende propuestas, las debate. El Dircom bueno participa, aporta, pide
cambios, sabe que el trabajo es un proceso dinámico. El malo espera que le
convenzas de lo que tiene que hacer.
3.-El talento
es multidisciplinar, no secuencial. El Dircom malo se empeña más en los pasos
que tocan, que en la visión global del proceso de comunicación.
4.-El talento
siempre es simple, nunca laberíntico. El Dircom malo prefiere que las ideas se
entierren en toneladas de papel que justifiquen un trabajo.
5.-El talento
es más sensible al reconocimiento y a la gratitud que a cualquier otro tipo de
estímulo. Los Dircoms buenos saben que recompensar a la agencia no es lo mismo
que recompensar a sus equipos.
6.-El talento
siempre puede elegir en qué proyectos se centra. Por eso los mejores Dircoms
tienen a los mejores trabajando más duro para ellos mientras que los peores los
espantan. (y se enorgullecen de ello)
7.-El Dircom
bueno no tiene miedo a preguntar, a decir “esto no lo sabia”, a sorprenderse, a
pedir detalles. El malo siempre oculta que no tiene ni idea de lo que le hablas
y por eso teme tu trabajo.
8.-El Dircom
bueno ama la buena comunicación tanto como tu, por eso sabes que tienes un reto
común y genera ilusión. El malo piensa que está desempeñando una función poco
valorada en su empresa.
10.-El Dircom
bueno esta informado, conoce el sector, la gente, sabe lo mejor y lo peor de
ti. El malo no tiene necesidad porqué “no se dedica a esto de la publicidad”
Hoy me gustaría
sacar el máximo partido al potencial del blog y conseguir que este espacio se
convierta en una zona de aprendizaje para que Dircoms, gente de Marketing,
publicistas y comunicadores en general podamos establecer un manual básico de
uso de las agencias para que todos podamos sacarle más partido al complicado
reto de gestionar egos, talento y emociones en favor de las marcas.
En 1984 Paul Feldman pasó a la historia de la economía por su experimento sobre el fraude en una oficina.
Paul dejaba cada mañan en su oficina una caja de Beagles y pedía sus compañeros que depositaran un dólar por cada consumición en un vaso de papel.
El ratio de “fraude” era sólo del 5% A partir de ese momento Feldman inició un negocio exitoso de Bagels (rosquillas de pan) que le permitió comprobar que en múltiples oficinas y bajo diferentes escenarios confiar en las personas podía ser un muy buen negocio.
Peter Ilic es un restaurador de Londres que a partir de la crisis ofrece menús en los que el cliente pone en un sobre cerrado el importe que le parece más justo a cambio de su comida.
Desde que lo hace se han incrementado en un 20% sus ingresos.
En tiempos de transformación económica como los que vivimos es muy fácil caer en el pesimismo y la desconfianza. Pero muchas veces nos olvidamos que ambas son los pilares fundamentales que mueven nuestra economía.
¿Cuantas acciones han bajado simplemente por un rumor pesimista? ¿Cuanto talento se ha perdido en las empresas por desconfianza? ¿Cuantas medidas de control son infinitamente más costosas que el fraude que pretenden impedir?
En nuestro modelo capitalista, el optimismo y la confianza no son sólo actitudes deseables. Son además rentables.
Existen numerosos estudios que lo demuestran, casos prácticos que prueban que demasiadas veces le damos un valor secundario a lo que realmente mueve nuestro crecimiento económico.
La gente emprendedora suele ser optimista, las marcas fuertes son grandes inyecciones de confianza y cuando se produce el efecto contrario y la desconfianza o la negatividad se apoderan de un mercado sus efectos son debastadores.
Los buenos líderes gestionan estos dos recursos como los más preciados dentro de cualquier organización porqué, en economía, si al mal tiempo le pones buena cara...el tiempo mejora.
Algunas sugerencias para el día de hoy. Libros que no hemos tenido la oportunidad de comentar en BrandJazz ni forman parte de la lista Temas, pero se merecen todos los honores.
Esta semana hemos tenido ocasión para analizar
intensamente dos tipos de marcas.
Las primeras son aquellas que están en la fase de
nacimiento. Han conseguido destacar frente a otras ofertas de la categoría, ser
originales y creativas, cargarse de significado. Son marcas que “molan” y que
suelen utilizarse como referente pero que todavía se dirigen a un mercado
pequeño. Es mucho más fácil gestionar Harley que Honda, Innocent que Tropicana,
Munich que Nike...
Tener un público de seguidores muy claro, concreto y
una oferta corta permite cosas que no puedes hacer con el segundo tipo de
marcas: los gigantes.
Los gigantes tienen una oferta muy variada, se dirigen a todos los públicos, pierden foco, siempre decepcionan a alguien y su tamaño les impide “molar” tanto como las primeras. GM, IBM, Wall Mart o Telefónica son buenos ejemplos.
Las marcas de tipo 1 suelen ser impulsadas por
emprendedores que tiene el control total sobre las decisiones que toman, el
riesgo que asumen y funcionan en muchos casos por intuición.
Las de tipo 2 tienen más recursos, miden más sus
acciones, sus estructuras, matan demasiadas ideas buenas pero sus posiciones
más estables capean mejor el temporal.
El punto crítico de una marca es el momento clave en
el que pasa del punto 1 al punto 2 de la mejor forma posible.
Nokia era genial cuando era una marca más pequeña, crecer le ha hecho perder foco y atractivo de marca. Nike pierde puntos vs Adidas en el momento en que está en todas partes. Todos hemos oído la frase: Ahora que son grandes, ya no es lo mismo...
Apple tuvo una infancia mítica, casi desaparece en su adolescencia y ha vuelto a ser un ejemplo liderando con productos masivos como el ipod.
En mi opinión el gran reto de la gestión de marcas, el
reto pendiente a nivel académico y profesional es encontrar la fórmula que permita que una marca supere con
éxito su adolescencia. El reto de Moritz es crecer. El reto de Munich es llevar
la marca a otro nivel sin aburrir. Jugar otras reglas del juego, aprender otros
modelos de gestión.
En definitiva a todos nos encanta lanzar marcas o trabajar para marcas consolidadas, pero somos muy poco los que sabemos cómo gestionar esta fase tan complicada en la que el Brand Management se pone realmente a prueba.
Bajo mi punto de vista, el eje central del pensamiento estratégico se basa en la capacidad de síntesis.
Todavía no hemos hablado de la crisis en Brandjazz y hoy me ha parecido un buen momento después de reflexionar sobre el tema para intentar entenderla desde nuestro punto de vista.
En mi opinión esta crisis toca de muerte el Marketing tal y como lo hemos conocido. Hace tan sólo unos años ser experto en marketing era como pertenecer a un grupo de gurús que estaban de moda, ser el motor del crecimiento de una empresa, el guardián de las marcas. En la actualidad el Marketing desde el departamento de Marketing ya no funciona, las marcas se dirigen desde mucho más arriba y en un escenario de caída de la demanda, crisis de confianza y miedo el Marketing tradicional de las 4 P’s está más tocado de muerte que nunca.
Por otra parte estoy viendo una gran oportunidad para los buenos gestores, para el auténtico Management. Con una situación turbulenta, el mercado lleno de talento que deja sus empresas por temas de costes, el miedo a arriesgar, la tentación a recortar inersiones, la visión cortoplacista, es el momento de volver a los verdaderos líderes de las empresas, los grandes Managers, los visionarios.
Asumir riesgos, ser capaces de retener el talento, apostar por las marcas, mantener la calma ante la tormenta, transmitir confianza, comunicar una visión clara que suponga un faro en la oscuridad, trabajar en equipo, buscar el medio plazo, cambiar las reglas de juego y ser mucho más creativos.
En mi opinión los hombres de Marketing dan un paso atrás para dejar paso a los buenos gestores. El foco en ventas como motor del crecimiento deben dar paso a la visión, el talento, la innovación como motores de la marca.
Ya hace tiempo que vengo diciendo que detras de las grandes marcas casi siempre hay un presidente. Steve Jobs en Apple, Ingvar Kamprad en Ikea, Jeff Bezos en Amazon, Phil Knight en Nike, Larry y Sergey en Google, Branson en Virgin....
Esta crisis nos ofrece una gran oportunidad. La de volver a creer en los buenos gestores. No los que sólamente son magos de las finanzas, los recortes y los crecimientos imposibles a medio plazo. Los Managers que lideran, que creen en gestionar el talento, ofrecen una visión, son capaces de mantener la ilusión y generan valor real a través de sus marcas.
Vía Unplannd he conocido este artículo que apareció hace unos meses en el blog del Wall Street Journal donde se destaca el bajo nivel de adhesión que generan las comunidades online creadas por marcas comerciales.
Si en el tiempo que llevamos comentando libros en BrandJazz hemos conseguido construirnos un mínimo de credibilidad en este espacio, hoy debería ir todo el crédito acumulado a dar visos de objetividad al comentario más supuestamente subjetivo que me ha tocado escribir, desde que con Ramon iniciamos este blog allá por octubre del 2006. Porque hoy, esto va precisamente del libro que Ramon, la parte Brand de BrandJazz, amigo y compañero de tareas profesionales en Grey, acaba de publicar con David Riu, a quien también conozco desde hace algunos años y con quien también he tenido el placer de colaborar profesionalmente.
Y esto no sólo ha sido una suerte para mi, sino también la oportunidad de conocer los contenidos de “El nuevo Brand Management” desde mucho tiempo atrás.
Hace ya 5 años que Ramon me contaba los entresijos de lo que hoy ve la luz en forma de libro pero que mucho más allá, es nada menos que un modelo de gestión de marca.
Si repasamos la literatura sobre el tema, veremos que no es fácil encontrar biblografía que apunte modelos. No es fácil, porque en definitiva, no es sencillo crearlos, no resulta fácil validarlos y mucho menos, desarrollarlos de forma que resulten prácticos para su implementación en el área profesional.
Éste es uno de esos pocos casos, su gran virtud y la mejor excusa para invertir un poco de tiempo en su lectura. Un modelo que no sólo es una excelente representación de la realidad, sino que además funciona, por lo que desde hace un tiempo forma parte de las herramientas de branding que usamos en nuestra labor profesional.
Para cerrar el círculo, el libro muestra una redacción ágil, fruto de la experiencia pedagógica de David y Ramon en el ámbito académico y unos cuantos ejemplos pertinentes que hacen de “El nuevo Brand Management” un modelo de gestión de marca muy fácil de asimilar. Con metáfora incluida y en sólo 182 páginas. Difícil dar más.
Ya
hace unos cuantos años que con mi amigo David Riu venimos predicando en
numerosas conferencias nuestro punto de vista sobre el fenómeno de las marcas
blancas. Sin duda, un ejemplo curioso en el que observar una de las grandes
paradojas del Branding. Desde la incorrección del nombre (porque si algo es una
marca no es precisamente blanca) hasta las peculiaridades del fenómeno
competitivo.
Nuestra explicación siempre ha sido que en un momento determinado la distribución sabe aprovechar
la oportunidad de construir marca mejor que el fabricante. Porque construir
marca va precisamente de ser capaz de ver más allá de los atributos del propio
producto para generar confianza, aportar seguridad y si además es a un precio
muy competitivo pues mucho mejor. De todas formas para mí sería un error de análisis
pensar que la gente “no compra marca” porque implicaría obviar que “El corte
Inglés”, “Caprabo” o “Mercadona” no son grandes marcas que han sabido extender
su equity de confianza y su propuesta de valor a determinados productos. La
batalla no es tan simple como pensarla en términos de “marca” versus “no marca”.
Además,
curiosamente lo han hecho en categorías con lo que yo llamo “líderes dormidos”,
es decir, que no han enseñado a comprar o durante un tiempo no han innovado su
oferta o simplemente han apostado por la notoriedad por encima de diferenciar
sus ofertas y sofisticarlas.
Mi
tesis, por lo tanto, no es que las marcas blancas lo hayan hecho genial, sino
que simplemente han sido grandes oportunistas a la hora de aprovecharse de una
coyuntura determinada que en mi opinión está cambiando.
Sorprendentemente
no hemos visto ninguna acción de contra-ataque por parte de las grandes marcas
hasta hace relativamente poco, por lo que me parece que es uno de esos
escenarios competitivos donde todo pinta de una determinada manera hasta que el
líder reacciona.
Así
que, aunque soy consciente de que en épocas de crisis vende más apostar por la
marca blanca, me apetece romper una lanza por las empresas marquistas y me
gusta observar que algunos empiezan a atacar el problema desde la raíz (el gran
storytelling de la marca blanca siempre ha sido “es el mismo producto que
ofrecen los fabricantes, sólo que más barato”).
La
pena es que sea una estrategia reactiva que llega algo tarde. Demasiado tiempo
para dejar que el competidor se hiciera grande y calara en nuestra realidad
cultural. Sin embargo es un buen punto de partida que seguro que seguiremos de
cerca en este foro de expertos que nos visitáis asiduamente.
Mi
porra particular es que la batalla no será fácil, pero puede ganarse. Hace poco
con Jordi revisábamos unos datos sobre ventas en una determinada categoría que
no dejan de ser como mínimo intrigantes.
Está
claro que si tengo que elegir apostaría siempre por la marca.
Como
siempre aceptamos puntos de vista sobre el tema. Seguro que todos aprendemos del
debate.
Paseando por mi lector de RSS he dado con una charla de Charlene Li, co-autora de Groundswell, para Google en su programa Authors at Google.
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Hasta que el descubrimiento de Australia la humanidad creia que todos los cisnes eran blancos.
La existencia de un cisne negro no sólamente suponía la prueba de que todas las creencias habian sido falsas sinó que da nombre a un acontecimiento absolutamente imprevisible que cambia el curso de la história.Si no habeis leido el libro de nassim Nicholas Taleb “The Black Swan” os lo recomeniendo como lectura para estas Navidades.Leerlo te hace descubrir una vez más que incluso lo mayores expertos en una determinada área de conocimiento son absolutamente incapaces de adivinar el fururo. Porqué centramos demasiado nuestro conocimiento en la información que tenemos, no la que no tenemos.
Y es precisamente esta última la que suele propiciar fenómenos dificilmente predecibles.Imposible anticipar el éxito de “Google” o los atentados del “11S”, imposible detectar con precisión cual va a ser la próxima gran moda o qué acontecimiento social se convertira en fenómeno cultural.La história nos demuestra una y otra vez que esta plagada de “Cisnes Negros” y sin embargo una y otra vez intentamos hacer “futurologia”, prevenir acontecimientos, detectar tendencias.
Esta tarde leía por curiosidad algunos de los estudios que suelo coleccionar sobre expertos que adivinan. Los leía y sonreía pensando como en muy poco tiempo la mayoría de sus predicciones estaban equivocadas. Recuerdo charlas en los que gurús de internet no podían ni imaginar las redes sociales o expertos del Marketing decían que las targetas de puntos eran el arma definitiva. Mirar atras nos da la prueba de que tenemos una capacidad muy limitada para adivinar el furuto.Y sin embargo nuestros modelos estrategicos siguen basandose en premisas poco precisas o visiones equivocadas.
En mi opinión el buen estratega no intenta adivinar el futuro, intenta moldearlo. Las mejores marcas no tiene los mejores estudios de tendencias sinó la cultura suficientemente permeable para adaptarlas a tiempo y convertirlas en fenómenos masivos.Pienso que un buen equipo de Marketing tiene algo parecido a un organismo vivo. No podemos prevenir los ataques pero si crear un sistema suficientemente flexible como para reponderlos de forma eficaz. Tener una cultura orientada al cliente y una organización con la sensibilidad de escuchar al mercado ayuda, tener un equipo con capacidad de innovar también.
En definitiva nuestro éxito depende mucho más de saber identificar los cisnes negros para que jueguen a nuestro favor, que poner en el business plan que seguramente el 2009 esta lleno de Cines blancos como los que ve el resto.
Como muchos ya sabéis ayer estuvimos en Madrid en la presentación de Keteke con Paris Hilton. Un día que daría para muchos post de varios temas. Sin embargo mientras esta mañana tomaba las notas de costumbre en el puente aéreo de vuelta pensaba que hemos dado el enorme paso que existe entre la teoría y la práctica. De entrada es un lujo poder trabajar en la estrategia de un producto tan singular como una red social, bajo una marca nueva como Keteke, con la experiencia de un equipo de profesionales como el de Telefónica. Pero es que ayer cuando veía nuestros equipos mezclándose con guionistas del Terrat, productores de la Sexta, programadores, generadores de contenidos, técnicos de diversa índole, asesores de imagen y creativos publicitarios trabajando de la mano, me di cuenta de que la realidad, como siempre, supera cualquier expectativa.
Nuestra profesión ha cambiado. Mucho más rápido de lo que podemos asumir, de forma mucho más radical. El 360 ya es un concepto antiguo, el mundo de las marcas está más vivo que nunca y deben revisarse las acciones tácticas prácticamente cada hora. La adaptación a los cambios del entorno, la flexibilidad a la hora de moldear los contenidos, la capacidad de trazar un plan que integre diversos equipos de gente que piensa distinto, entender que cada parte busca un fin en sí mismo pero que la suma de todos puede empujar una marca son sólo algunos de los retos que he anotado.
Después he pensado en la Universidad y en que todavía tenemos jóvenes decidiendo si estudian periodismo, publicidad o medios audiovisuales cuando ayer, en el terreno real, me dí cuenta de que ojalá hubiéramos sabido más de las tres para poder integrar los discursos de la prensa, las productoras, los relaciones públicas, los gestores de eventos en favor de la marca. Pensé en el reto de gestión de las grandes agencias a la hora de poder romper con los malos hábitos, las propuestas fáciles, los reinos de taifas y las soluciones unidisciplinarias. El reto de los anunciantes para poder rodearse de nuevos colaboradores, buscar nuevas métricas, incorporar procesos distintos.
En mi opinión es algo tan radical como entrar en una fábrica de montaje que sigue produciendo secuencialmente para enseñarles a trabajar de forma simultánea. No se trata de convencer de una filosofía o vender una idea concreta, se trata del mayor proceso de reingeniería que ha vivido nuestro sector. Porque hoy en día el verdadero reto del Communications Planning no está en saber de qué va, está en saber hacerlo.
Click here and read this article: Of Wine & Wifi.
Sé que llevo un tiempo sin recomendar ningún libro en este espacio y la verdad es que más que bajar mi ritmo de lectura, lo que realmente ha bajado este año en general es el nivel de las novedades en nuestro campo.
No es el caso del libro que os recomiendo hoy y que me atrevo a calificar como la gran lectura de Branding de este año.
No lo recomiendo sólo por por su repercusión, ni porqué en tres semanas se ha colocado entre los 3 Best Sellers de Amazon sino porqué el tema es tan original como imprescindible.
The Brand Bubble habla de la enorme diferencia que existe entre el valor de las marcas en Wall Street y el que tiene para los clientes. Un valor financiero creciente contra una crisis de confianza y un exceso de indiferenciación.
Además la tesis esta contrastada con cantidades enormes de investigación gracias al uso del famoso Brand Asset Valuator.
Las metodologías de medición de intangibles en uso contrastan demasiadas veces con la realidad del mercado y nos pueden llevar estimaciones muy por encima de la capacidad de seducción de esas mismas marcas.
Nos gusta porqué su autor es un gran Planner con experiencia, porqué esta lleno de ideas bien argumentadas, porqué propone un discurso nuevo y porque hace tiempo que en este mismo blog venimos advirtiendo que la valoración financiera de marcas no es todavía una ciencia exacta.
Por todas estas razones no puedo negaros que el libro me ha encantado.
El amigo Vilagut ya ha empezado a leerlo así que cuando queráis organizamos una quedada para debatir sobre las herramientas que se citan, las implicaciones del concepto y sobretodo las posibles soluciones.
Sin duda este es un libro que va a dar para debatir mucho.
En definitiva, esa es la parte de la lectura de la que más disfrutamos los que hacemos Brandjazz

Ayer se entregaron en Madrid los premios a la Eficacia 2008. Un evento que no suelo perderme desde hace años por su contribución al desarrollo de nuestra profesión. Este año ha sido especialmente significativo porqué he tenido el placer de formar parte del jurado y llevo meses pensando que la experiencia merecía unas reflexiones por escrito. Estas son algunas de las conclusiones a las que he llegado después de analizarlo detenidamente:
1.-Somos una profesión que aprende más del ejemplo que de las teorías. Los más de cien casos distintos que he podido leer son un regalo. Una especie de curso avanzado que recomiendo. El análisis de casos debería ser una practica habitual en cualquier empresa del sector que se precie.
2.La innovación tiene un retorno altísimo. Aquellos que arriesgan y prueban cosas nuevas, buscan diferenciarse y cuestionan las reglas de juego de su categoría suelen conseguir mejores resultados.
3.Analizar los premiados en estos 10 años es reflexionar sobre la transformación que vive nuestro sector. Del spot de 30” a las campañas integradas, del off line a las acciones on-line. Ver qué agencias han liderado pero ya no están ni en short list o cómo las agencias de medios y los equipos de digital ganan terreno me da mucho que pensar.
4.Las métricas ya no son algo para impresionar, ni siquiera para mejorar el producto. La medición se ha convertido en algo fundamental e indispensable para el desarrollo de nuestro trabajo, Cada vez queda menos vida a la acción que no se puede medir.
5. Ahora que después de 10 años ya sabemos lo que se considera eficacia es un buen momento para debatir “cómo” se consigue. Puede que sea un proceso, una cultura determinada o la capacidad de analizar talento. Una metodología o simplemente la química que se establece en una buena relación anunciante-agencia. Puede que sea de todo un poco pero en cualquier caso estamos obligados a reflexionar cuales son las mejores condiciones que favorecen la eficacia.
Cada uno de estos 4 puntos me ha hecho tomar un montón de notas para mejorar nuestra capacidad. Porqué en definitiva cuando eres testimonio privilegiado del nivel que tenemos en este país comunicando uno sólo puede volver a casa con una lista de acciones para poder mejorar.
Mil gracias a todos los miembros del jurado presidido por Félix Muñoz,a Juan Ramón de la Plana y al Grupo Consultores por dejarme aportar mi granito de arena al proyecto.
Aunque con un poco de retraso (el día a día te absorbe), es un placer comentar hoy este libro que tuve la oportunidad de leer hace unas semanas. Y lo es por numerosos motivos.
En primer lugar, Crossumer es un libro tremendamente didáctico, algo reservado a quienes tienen un dominio profundo de aquello de lo que hablan, como es el caso de los autores, lo que le valida como libro de divulgación y lo hace recomendable sobretodo para aquellos que quieren iniciarse en los temas que trata.
En segundo lugar, es un libro bien estructurado (otra faceta que muestra la voluntad de ser didáctico). Crossumer está dividido en tres partes: Una primera en la que se define este nuevo consumidor que emerge a partir de las nuevas tecnologías que los medios sociales online ponen al alcance de todos. Una segunda, Coolhunting, que aborda las herramientas para seguir las tendencias de este nuevo consumidor y Crowdsourcing, la parte final, en la que se muestran las oportunidades para incorporar personas ajenas a los procesos de innovación de las empresas.
En tercer lugar, Crossumer tiene una intención local, buscando exponer ejemplos que nos tocan de cerca, algo a lo que estamos poco acostumbrados por la invasión de bibliografía de origen anglosajón y, dicho sea de paso, por la poca bibliografía que sobre estos temas se ha publicado desde nuestro país.
Por último, éste es uno de esos libros que nos gusta recomendar por presentar multitud de información de utilidad (el último capítulo y la lista de plataformas y servicios incluidas en sus últimas páginas son también de agradecer)
Así pues, un libro que te hará sentir que inviertes el tiempo, tanto si estás ya puesto en estos temas o si todo esto te viene de nuevo.
¿Se puede pedir más?. Pues sí: le podríamos pedir que se uniera a nuestra cruzada particular para que los libros en nuestro entorno no se extiendan más allá de las 300 páginas.
Pues resulta que eso también lo tiene.
Referencias y capítulos descargables:
Bootcamp for account planners /
Bootcamp for online advertising
O sea, 2 propuestas de cursos de la Miami Ad School.
¿De qué va esto?
Es un programa de 3 meses.
Que empieza el 12 de enero de 2009.
Y donde “durante 11 semanas se abordarán distintos aspectos de la planificación estratégica / publicidad online a lo largo de las cuales el alumno irá haciendo un book con las distintas campañas con las que tendrán que trabajar. La última semana es la “Agency Exposure Week”, durante la cual los alumnos tendrán la posibilidad de entrevistarse en algunas de las agencias más punteras” (Miami Ad School dixit)
El email de contacto: manu@miamiadschool.com
Teléfono: 91 754 03 75
Pues eso: aprende, que algo queda.
Y una cosa más: recortar este post no sirve como vale descuento.
De nada.
el junior planner.
Plannersphere es un wiki constantemente actualizado con links a blogs, bibliografía, herramientas y artículos en el ámbito del planning. Accede desde aquí.
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